"Y
de repente miré al toro. Tenía esta inocencia...que todos los animales tienen
en sus ojos y me miró con esta súplica.Era un grito de justicia, muy , muy
profundo dentro de mi. Lo describo como una plegaria porque si uno confiesa, se
tiene la esperanza que uno sea perdonado. Me sentí como la peor mierda del
mundo"
Esta
foto muestra el colapso del torero Álvaro Munera, conforme se concientizó a la
mitad de su última corrida... de la injusticia al animal. Desde ese día se
volvió opositor a las corridas de toros.
Aqui
tenemos una publicación de un blog de lucha en defensa de los derechos animales:
Los
taurinos dicen: La tauromaquia es un arte.
La
primera definición de arte es la que dice que arte es la
habilidad o destreza para hacer cosas, que se adquiere con el estudio, la
experiencia… Por desgracia, no podemos ni defender que sea un arte en el
sentido de la habilidad o la destreza para matar al toro. Sólo tienen que visionar
los videos de esta web para entender que ni en esa acepción existe arte. El
arte es el acto mediante el cual el hombre expresa y crea aquello que es
material o inmaterial, haciendo uso de la materia, la imagen, el sonido, la
expresión corporal… El arte es una expresión de la actividad humana mediante la
cual se manifiesta una visión personal sobre lo real o imaginado. De ninguna
manera, los ciudadanos de Plataforma SOS podemos equiparar la arquitectura, la
escultura, la pintura, la música, la poesía, el teatro, la danza… a la
tauromaquia. Tampoco la mayoría de los ciudadanos europeos. Y estamos seguros
que usted tampoco.
Los
taurinos dicen: La lidia es una modalidad de enfrentamiento noble y
equilibrado
Por
desgracia, en ocasiones algún torero comete algún un error y resulta herido o
muerto durante una corrida. Es preciso indicar, sin embargo, que
estadísticamente muere un torero por cada 300.000 toros lidiados (algunos
estudios elevan esta cifra hasta los 500.000) por lo que se puede hablar de la
lidia como modalidad de exterminio de toros, pero no como enfrentamiento noble
o equilibrado, donde los dos contrincantes tienen posibilidad de salir con vida
y sin heridas del combate. Estamos seguros que usted utiliza estadísticas para
valorar las afirmaciones.
Los
taurinos dicen: La tauromaquia es un espectáculo donde el pueblo es
soberano porque puede expresar su opinión, donde van pobres, ricos, nobles y
plebeyos y su opinión vale lo mismo.
En
todos los espectáculos donde se puede gritar, aplaudir y animar, el pueblo es
soberano. Así podemos ver al pueblo soberano en campos de fútbol, estadios de
básquet, conciertos multitudinarios… El hecho de poder expresar emociones,
sensaciones u opiniones, por parte de ciudadanos de diferentes clases sociales,
nobles o ciudadanos sin títulos nobiliarios, no los hace acreedores de
subvenciones europeas. Por ello, la tauromaquia no debería tener privilegios
que otros espectáculos no tienen. Y estamos seguros que usted piensa lo mismo.
Los
taurinos dicen: Sin la tauromaquia, el toro de lidia se extinguiría
Los
caracteres diferenciadores psicológicos que se le suponen a la hipotética raza
de lidia (principalmente la difícilmente definible bravura) no parecen
perpetuarse de forma regular con la herencia, hasta tal punto que la inmensa
mayoría carece de ellos, según denuncian los propios aficionados taurinos.
La supuesta raza de lidia sólo existe como una idea u objetivo a alcanzar por
los ganaderos interesados, y ello aceptando que exista un fenotipo ideal, lo
cual no es cierto en tanto que el concepto de toro de lidia, tanto en el
aspecto morfológico como en el psicológico, viene cambiando a lo largo de los
tiempos de acuerdo con las modas taurómacas de cada momento.
Los
taurinos dicen: No hay maltrato
Maltrato
es la acción de maltratar. De tratar mal. Y tratar mal supone infligir daño
material o moral. Todo ser vivo, por biología, tiende a intentar continuar
estándolo. Infligir la muerte a un ser vivo implica maltrato, y aunque no lo
consideremos en términos absolutos de esta forma, por la necesidad que tenemos
de alimentarnos de otros animales, argumentaremos el maltrato que sufre el toro
antes de su muerte en el ruedo.
Los neurólogos no sólo saben que el toro es capaz de sufrir, puesto que
las estructuras neurales de su diencéfalo y de su sistema límbico son
semejantes a las nuestras, sino que a veces lo usan como modelo en estudios
sobre el dolor. Un estudio realizado por un veterinario afín a la tauromaquia
ha concluido que el toro, cuando es herido en la plaza, produce beta-endorfinas
que reducen su dolor.
Cualquier
estudio veterinario o médico le dirá lo mismo en otros sujetos: en gatos, en
humanos… es un mecanismo biológico de supervivencia, no es patrimonio exclusivo
de los toros. Y, de serlo, tampoco podría ser excusa para infligirles dolor. De
hecho, todos los centros del dolor y los mecanismos neurales de transmisión del
dolor, incluidos los neurotransmisores, son prácticamente idénticos en todos
los mamíferos, por lo que estamos seguros que la afirmación de que el toro no
es maltratado no es válida. Y estamos seguros que usted tampoco la apoya.
Los
taurinos dicen: No se metan con el tema de la tauromaquia, que no es
prioritario. Dedíquense a erradicar la pobreza, a mejorar la educación, la
sanidad…
Lo que
es prioritario es destinar ayudas que son discriminatorias e innecesarias como
las que reciben los empresarios taurinos a otras causas como la mejora de la
educación, la sanidad… Y estamos seguros de que usted también lo cree más justo
y prioritario.
Los
taurinos dicen: Las teorías de los “antitaurinos” son moralmente
despreciables
Los
ciudadanos que nos hemos unido bajo esta plataforma formamos parte de un sinfín
de ideologías políticas y sociales. No pretendemos cambiar las reglas del juego
del mundo en el que vivimos, pero consideramos que el dinamismo de la vida
ética exige, hoy, un compromiso para que nuestros hijos crezcan en una Europa
con unos valores acordes con los tiempos. Los animales son seres cada vez más
reconocidos como importantes desde el punto de vista moral.
Hace pocos años, los negros eran “entidades menospreciadas” que estaban
al servicio de la humanidad blanca, no tenían derecho a nada y pertenecían
absolutamente a sus dueños. Los movimientos liberacionistas y antiesclavistas
lograron abolir la esclavitud, y poco a poco a lo largo del tiempo las personas
negras fueron ganando derechos y libertades políticas y civiles que ninguna
persona razonable hoy puede poner en duda.
Más tarde, este círculo de consideración moral se fue abriendo para
acoger a las mujeres, antes negadas en su humanidad y en su condición de ser
portadoras de derechos inalienables. La Declaración de los Derechos del Hombre
y del Ciudadano, primero, y luego la Declaración Universal de los Derechos
Humanos dan fe de este reconocimiento cultural y del asentamiento de estas
ideas, en un principio, revolucionarias y extravagantes, aunque hoy en día
ninguna persona ni institución puede pasarlos por alto sin cargar con la
condena de la comunidad internacional y con la adopción de diferentes medidas
que extreman el cuidado en la práctica y observación de estos principios
mínimos de convivencia internacional.
No
podemos responder a las preguntas de nuestros hijos sobre la tauromaquia sin
sentir una profunda inquietud ética. Por ello, creemos que lo que es moralmente
despreciable es no tener en cuenta el sufrimiento de otros seres vivos. Y
estamos seguros que usted también piensa que los valores y la ética son las
bases sobre las cuales debemos construir el futuro de nuestros hijos.
Los
taurinos dicen: Los “antitaurinos” intentan acabar con una cultura
ancestral
La
cultura es el fomento de los conocimientos y las facultades del hombre y el
conjunto de conocimientos que poseemos fruto del estudio y la lectura, de
viajes, experiencias… Aunque admitamos que la tauromaquia ha formado parte de
la historia de algunas regiones de Europa, y también de Sudamérica,
consideramos que los rasgos culturales que se basan en el inflingimiento de
daño a otros seres, son selectivamente discriminadores y actualmente sólo
pueden ser vistos como una deformación cultural y no como un aporte real al
crecimiento humano.
La cultura cimentada en la violencia, en la destrucción y la tortura va
contra los principios más elementales de la convivencia pacífica, la
multiculturalidad y la cultura de la paz que promueven las sucesivas
ampliaciones -ya legales, ya ideológicas- que se han hecho de la carta de los
Derechos Humanos (concretamente, los derechos de cuarta generación). Además, y
como refuerzo a esta argumentación, existen diferentes estudios psicológicos
que correlacionan la violencia hacia los animales con la violencia hacia las
personas.
Si hemos luchado por la democracia y por unos valores éticos de
pluralismo y tolerancia, no podemos olvidar que la cultura de la paz requiere
de unas fuertes bases: debe ser practicada en la realidad.
La cultura
de la paz debe ser inculcada desde la primera infancia; y las tradiciones o
fiestas que torturan y maltratan un animal hasta la muerte no manifiestan estos
principios rectores. Si los adultos toleramos y argumentamos una doble
moralidad de la paz, fomentando la violencia hacia los diferentes, ¿como
podremos sostener lo contrario, cuando nos encontremos frente a otros casos de
violencia hacia la diferencia? Nuestros hijos nos piden bases sólidas sobre las
que tejer sus complejas relaciones sociales, y nosotros debemos tener
respuestas sólidas y claras. Y estamos seguros que su firma contribuirá a ello.
Los
taurinos dicen: Los toros de lidia viven mejor que los animales de consumo
Si bien
concedemos el hecho de que el toro de lidia es uno de los pocos bóvidos
privilegiados en el sentido de que puede vivir al aire libre, estamos de
acuerdo. El toro destinado a la lidia debe superar, al cumplir un año, una
prueba para determinar su resistencia (la tienta). Si no la supera, será
destinado al matadero o a un festejo menor.
En la dehesa, vivirá hasta que lo destinen a morir en la plaza (unos tres o
cuatro años) y no se les suele permitir el apareamiento con vacas durante su
vida.
Evidentemente, el hecho de vivir tres o cuatro años al aire libre es
mucho mejor que la situación en la que vive el ganado de abasto destinado al
consumo humano, estabulado y hacinado en las granjas industriales; pero no
podemos desconocer que, con el financiamiento de las ganaderías con dinero
público, se está pasando por encima de los principios rectores de la democracia
europea; toda vez que -como ya argüimos- es éticamente insostenible solventar
con dinero público una actividad que no todos los contribuyentes apoyan. Ni
siquiera la mayoría.
Tampoco
es éticamente constructivo gastar dinero en un animal para posteriormente
eliminarlo en un espectáculo cruel, culturalmente degradante pero
económicamente conveniente para un pequeño sector. Peor es la circunstancia
cuando se enfrenta a un hombre y a un toro en condiciones desiguales, pues la
propia actividad taurina se ha desprestigiado con la usual práctica del
“afeitado” de las reses, lo que predispone el debilitamiento de las condiciones
naturales del animal, que se enfrenta debilitado y decaído en fuerzas frente al
torero. Sin embargo, aún cuando los toros no fueran afeitados, insistimos en el
punto de que la tauromaquia y su violencia son medularmente incompatibles con
los principios rectores de la convivencia humana en la Europa que estamos
construyendo.
Para
acabar, le dejo fragmentos de un escrito de Wenceslao Fernández Flores,
cronista taurino, que relata el sufrimiento en la historia de la tauromaquia de
otros seres vivos, de los que no hemos hablado en este escrito, pero que
también se ven forzados a actuar en este deplorable espectáculo que nos
avergüenza:
… Había
un caballo loco entre los adquiridos para una corrida. Nadie quería montar en
él, ni era prudente hacerle aparecer en el ruedo. ¿Imaginan ustedes cómo se
consiguió domar sus enfermizas impetuosidades? Piensen algo abominablemente
monstruoso. ¿Lo han pensado? Pues peor aún. Le saltaron los ojos. Le arrancaron
los ojos fríamente, tranquilamente. Anonadada por el dolor, la bestia salió con
manso paso a la arena…
…Yo he
estado en el patio de caballos de la plaza de toros de Madrid una tarde de
corrida. Yo he visto a los monosabios hundir sus manos en el sangriento vientre
de los caballos para rellenar con estopas las tremendas heridas. Un incesante
dolor corría por las patas de los infelices animales, y sacudían su lomo y su cola
mutilada al temblor de un sufrimiento horrible. La sangre goteaba a través de
los puñados de hebras enrojecidas. Después, para reanimar a la bestia
moribunda, arrojaban contra ella el agua de un balde y la víctima del largo
martirio volvía a vacilar bajo el peso del picador, y tornaba al ruedo. Yo
podría haber escrito después de aquella visita un artículo estremecedor, suma
de crueldades presenciadas y oídas, compendio de impiedades, de brutalidad,
cuyo recuerdo se obstinase en la memoria de las gentes de buen corazón. Sólo
algo igualaría al horror de ese artículo: su inutilidad
- Trata de conectar todos tus equipos electrónicos a una extensión de tal forma que cuando salgas de tu casa lo apagues evitando el consumo de electricidad mientras no estén en uso, ya que los equipos electrónicos aunque los mantengas apagados si siguen conectados consumen de 5% a 25% de su energía
- Comparte tus rutas de transito con tus amigos, dales la cola!! Así se sólo pocos días a la semana o el mes, Evitaran 2 o 3 carros mas al día disminuyendo el consumo de gasolina.
Aunque piensas que tu solo no contribuirías en nada, estas equivocado, si todos hacemos estas pequeñas acciones, se ahorra muchísimo , somos 6.799.981.113 de habitantes a nivel mundial, siendo que mas de la mitad derrocha energía ….Apaga las luces cuando no las necesites!!!
Sin el medio ambiente no tienes nada, ni agua, ni electricidad, ni ropa, ni comida, ni productos…….Así que SI! , ES IMPORTANTE ¡!!!!!!!!
LO QUE TU HACES CUENTA……
ECOALDEA